
La revolución bolivariana de Venezuela es todo un ejemplo de lucha contra la opresión, la miseria y la explotación. A través de la lucha, los jóvenes y trabajadores venezolanos lograron imponerse ante la oligarquía venezolana y poner encima de la mesa la posibilidad de un nuevo modelo de sociedad que se contrapone a la capitalista.
A través de la movilización decidida y la organizada, los venezolanos han logrado mejorar sus condiciones de vida, con un aumento de más del 400% del salario mínimo, la gratuidad total y el acceso a la educación y la sanidad a través las Misiones Robinson y Barrio Adentro, la eliminación del analfabetismo o el acceso a alimentos a precios reducidos gracias a la Misión Mercal, entre otras conquistas. Todos estos son pasos muy importantes en interés de los trabajadores y la revolución venezolana debe trabajar en las herramientas que permitan consolidar y avanzar en estas conquistas.
Lejos de ser el dictador excéntrico que los medios de comunicación tratan de presentar, Hugo Chávez es un referente para las masas de Venezuela que ha llevado a cabo importantes medidas contra la burguesía del país y a favor de los trabajadores y campesinos. El ejemplo de Venezuela se contagia por todo el mundo. Especialmente en países como Bolivia, o México, donde los trabajadores también han dado un puñetazo en la mesa y se han vivido los primeros capítulos de la revolución. Al igual que los venezolanos, la clase obrera mexicana también está en lucha contra el imperialismo, la explotación y las privatizaciones.
La burguesía es consciente del papel de Venezuela como referente mundial de lucha, por eso intenta acabar con la revolución bolivariana y dar así una lección al movimiento en todo el mundo. Sin embargo, una vez tras otra, la clase obrera venezolana ha hecho fracasar sus planes. En 2002, poco tiempo después de que Hugo Chávez ganara la presidencia por segunda vez consecutiva con el 59% de los votos, la burguesía (patrocinada por el imperialismo estadounidense) llevó a cabo un golpe de Estado el 11 de abril de 2002 que fracasó cuando millones de venezolanos decidieron rodear el Palacio de Miraflores para reclamar la liberación de Chávez de su secuestro. Poco tiempo después, la burguesía volvió a intentarlo con un paro patronal que, no sólo fracasó, sino que sirvió para aumentar la organización y la confianza de los trabajadores. A estos ataques se añaden los más recientes: las acusaciones por el cierre de RCTV y la vinculación con las FARC, además del boicot económico y la manipulación constante en los medios masivos de comunicación, que tratan de ofrecer una visión totalmente distorsionada de Hugo Chávez y del proceso revolucionario en Venezuela.
Es por esto que creemos que es de vital importancia que los jóvenes y trabajadores nos solidaricemos con la revolución venezolana y la defendamos de los ataques de la burguesía. Esto es especialmente importante en México, ya que las empresas de los mismos buitres que están expoliando a México y sus trabajadores, también lo hacían en Venezuela y por ello empresas como CEMEX o SIDOR (con capital mexicano) fueron nacionalizadas. La burguesía no perdona ni olvida cuando los trabajadores la enfrentan y ganan, por lo que somos conscientes de que la campaña contra Venezuela se recrudecerá en el futuro.
Los jóvenes, trabajadores, sindicalistas y organizaciones sociales adheridas a esta declaración apoyamos la lucha anti imperialista y anti capitalista del pueblo venezolano y no estamos dispuestos a consentir ningún ataque a la revolución bolivariana de Venezuela, y mucho menos aquellos ataques que provengan de la burguesía y el gobierno mexicanos. Somos conscientes de que nuestro sitio es junto a la clase obrera venezolana y estamos dispuestos a movilizarnos para apoyar su lucha, que también es la nuestra. Ellos, como nosotros, están luchando por la nacionalización de empresas, por el control obrero de esas empresas, contra la injerencia de los imperialistas y por una sociedad en la que ya no existan explotadores ni explotados. Un triunfo de la clase obrera venezolana es un triunfo también para la clase obrera mexicana, ya que el ejemplo de su lucha nos da ánimos y nos fortalece en la nuestra.
Los abajo firmantes declaramos:
1. La revolución bolivariana de Venezuela es un ejemplo para los jóvenes, trabajadores y campesinos de todo el mundo. Gracias a la revolución venezolana, la clase obrera y los campesinos han logrado elevar sus condiciones de vida a través del aumento de los salarios o el acceso y la gratuidad total de la educación.
2. Esto ha provocado la ira de la burguesía, que responde con ataques constantes a través de todos los medios (legales, ilegales, económicos, políticos o medios de comunicación) para evitar que el ejemplo de Venezuela sirva de inspiración para la clase obrera y la juventud de otros países.
3. Los mismos banqueros y empresarios que perpetraron el fraude contra López Obrador en las elecciones de 2006 son los que atacan la revolución venezolana. Su objetivo es el mismo: evitar que la clase obrera y los campesinos luchen y se organicen para acabar con la explotación.
4. Apoyamos la nacionalización de CEMEX en Venezuela porque supone un paso adelante en la lucha del proletariado venezolano contra la miseria y la explotación, así como un ejemplo a seguir para el proletariado mexicano.
5. Los abajo firmantes declaramos nuestra solidaridad con los jóvenes y trabajadores venezolanos y nuestra disposición a defender la revolución bolivariana frente a quienes la amenazan.




